
La iglesia de San Bartolomé de Bienservida es una construcción de la primera parte del siglo XVI, erigida en el momento en que el arte renacentista empieza a imponerse al gótico en nuestra tierra, probablemente en el primer tercio del siglo. Así, presenta características góticas tardías como la portada de la Plaza de la Constitución o la bóveda de crucería de la capilla mayor junto a otras ya plenamente renacentistas como la portada de la llamada “Citara” o las ventanas aveneradas que proporcionan luz al presbiterio.
La cubierta actualmente es a cuatro aguas en la capilla mayor y el campanario, a dos en la nave y a una en los cuerpos adosados (capillas y sacristía).
La edificación de este templo dedicado a San Bartolomé se debió iniciar a principios del siglo XVI, ya que la primitiva iglesia de Matilla que parece que existió anteriormente, tenía problemas de filtraciones que comprometerían su estructura (Ver CASTILLO MORALES, R. (ed.): Bienservida en sus documentos. Albacete, 2008 pg.130 y ss.). En la respuesta 38 de la relación de Bienservida de 1578, incluida en las Relaciones Topográficas de Felipe II, únicamente se indica que existía una iglesia parroquial bajo la advocación de San Bartolomé con un cura.
Las dimensiones y disposición de espacios de las iglesia de Bienservida y Villapalacios son similares (39x12 m la de Bienservida y 39x 10 m la de Villapalacios, con una sacristía en el lado de la epístola en ambas de 5,5 por 11 metros la de Bienservida y 6 por 11 metros la de Villapalacios en su estructura actual).
También datan posiblemente del siglo XVI, una serie de cruces incisas grabadas en el exterior de los muros de la iglesia, por lo menos la mayor parte de ellas, que en principio pueden tener un significado protector o sacralizador del espacio que delimitan, pero no siempre el objeto de estas cruces era ese; también pueden indicar lugares de enterramiento o fosas con restos humanos donde se sacaban los restos de los enterramientos más antiguos en el interior de la iglesia, con el fin de liberar espacio para nuevas sepulturas. Para ampliar información, ver en esta web Cruces tipo grafiti en los muros de la iglesia de Bienservida .
De la estructura de la nave en el siglo XVI, no sabemos nada ya que se derrumbó el 2 de mayo de 1679, tras unas obras de reforma que había dispuesto el Cardenal Pascual de Aragón en su visita a Bienservida en mayo de 1675, al observar el mal estado de los muros: “dispuso que se hiciese el cuerpo de la iglesia, porque el que había estaba mui bajo, amenazando ruina y muy indecente”. (Ver en La visita del Cardenal Pascual de Aragón a Bienservida en mayo de 1675. El expediente de todas estas obras está analizado detalladamente en CASTILLO MORALES, R. (ed.): Bienservida en sus documentos. Albacete, 2008 en la página 221 y siguientes y aquí sólo citaremos los aspectos más relevantes.
Este derrumbe se debió al parecer a la interrupción de las obras de reforma junto con la instalación de unas vigas más cortas y delgadas de lo contratado, por lo que “falló el enmaderado todo” lo que hizo ceder a toda la estructura, aunque afortunadamente no afectó a la capilla mayor ni al retablo. Este enmaderado que se cita hace pensar que efectivamente la iglesia pudo disponer desde su construcción en el siglo XVI de una cubierta sobre un enmaderado apoyado en arcos de cantería de diafragma, pero es sólo una hipótesis.
En los nuevos muros de la nave se integraron las dos portadas del siglo XVI y en la que da acceso desde la plaza de la Constitución se construyó un guardapolvo apoyado en dos pequeños contrafuertes, uno de ellos (el de la izquierda de la portada) adosado a la capilla de bautismo, ya desaparecida. La nave se cubrió entonces con una bóveda de cañón recubierta de yeso, con cinco tramos separados por arcos fajones, cada uno de ellos con lunetos a ambos lados. En el lado del Evangelio, el que da a la calle del Cura, se construyeron dos capillas que fueron demolidas en 1984, que además de cumplir su función como capillas, daban resistencia a la estructura.
Tras la Guerra Civil, se instaló un nuevo altar mayor que sustituía al anterior, destruido en la Guerra Civil, para lo que se rebajó el suelo del presbiterio unos 60 o 70 cms, lo que supuso la eliminación de cuatro de las ocho gradas existentes entonces. También se sustituyeron las balaustradas de madera a izquierda y derecha por otras más cortas, dando más anchura a las gradas y eliminando las barandillas ascendentes. Sabemos que por acuerdo del Pleno de la Diputación Provincial de Albacete de 14 de junio de 1948, Don José Sánchez Córcoles, cura ecónomo de Bienservida, recibió dos mil pesetas de subvención para realizar obras de reparación de la iglesia parroquial, que bien pudieron consistir en estas modificaciones en el presbiterio.
En una reforma en 1952 se enlució la iglesia, tanto la capilla mayor como la nave, y sobre el enlucido se pintaron unas líneas imitando sillares.
En 1984 se acometió una reforma estructural de la iglesia, cuando menos de dudoso criterio técnico e histórico, que vamos a analizar a continuación y que supuso la retirada de diversos elementos arquitectónicos del templo, algunos posiblemente con más de tres siglos de antigüedad.
En el croquis se muestra la estructura que tenía la iglesia antes de dicha reforma. Se han sombreado las partes que desaparecieron, todas ellas en el lado del Evangelio (lado izquierdo de la iglesia según se mira hacia el altar mayor), excepto uno de los contrafuertes que reforzaban la cubierta de la capilla mayor.
En la imagen de la nave, de 1979, se aprecian a la derecha los arcos de las capillas ya desaparecidas, y al fondo el coro, con los restos del órgano, destruido durante la Guerra Civil, y un armonio en el centro de la balaustrada que ha estado en ese lugar durante muchos años. Como se ve en la parte izquierda de la imagen, los muros de sillería del presbiterio, estaban enlucidos en 1979.
Como se muestra en la imagen, tras la restauración de 2006 este retablo barroco, situado en el lado izquierdo de la nave (el del Evangelio) alberga la imagen de la Virgen de la Piña y está rematado por una tabla representando la Adoración de los Pastores. Esa restauración consistió en devolverlo a su estado original eliminando una capa de pintura moderna que se había aplicado en el siglo XX para resaltar los detalles de las columnas salomónicas y de otras partes del retablo, con un colorido variado, casi estridente y muy distinto del original.
Igualmente se eliminó el añadido de la Cruz de los Caídos, entre las capillas y la puerta de entrada desde la plaza y un guardapolvo que cubría ese pórtico, sustentado por dos contrafuertes, debajo del cual se colgaba la bandera de los quintos.
Además, se sustituyó la antigua cubierta de la nave formada por vigas de madera, probablemente la que se construyó en 1680, por otra con vigas de hierro que, junto con la eliminación de las dos capillas de la calle del Cura, está produciendo problemas de estabilidad a la estructura del templo. También se sustituyó la cubierta cuadrada de la cabecera, pasando de una cubierta a dos aguas a la actual a cuatro (ver imagen más arriba).
La Iglesia de San Bartolomé de Bienservida es BIC (Bien de Interés Cultural) desde 1991. Esa condición la alcanzo en varias fases:
Incoación expediente en 1983: BOE de 28/4/1983 en que se publica la “RESOLUCION de 7 de marzo de 1983, de la Dirección General de Bellas Artes y Archivos, por la que se ha acordado tener por incoado el expediente de declaración de monumento histórico, artístico a favor del templo parroquial de San Bartolomé en Bienservida (Albacete)”.
Exposición pública en 1989: Diario Oficial de Castilla- La Mancha de 19/5/1989, en que se publica la “Resolución de 02/05/1989, Dirección General de Cultura, por la que se abre periodo de información pública delimitando objeto de declaración y área de protección en el expediente para la declaración de la iglesia parroquial de San Bartolomé en Bienservida (Albacete), como bien de interés cultural, con la categoría de monumento”.
La Declaración anterior es aprobada en Consejo de Gobierno de 21 de julio de 1989.
Y finalmente, Declaración como BIC en BOE núm. 32, de 6 de febrero de 1991, según “Real Decreto 116/1991, de 1 de febrero, por el que se declara bien de interés cultural, con categoría de monumento, la iglesia parroquial de San Bartolomé, situada en la plaza de la Constitución, número 5, en Bienservida (Albacete)”.
Curiosamente, en la exposición pública del expediente de declaración como BIC (Bien de Interés Cultural) de la iglesia de San Bartolomé (DOCM de 19 de mayo de 1989), en el anexo con datos histórico artísticos del edificio, se describen elementos de la iglesia que ya se habían eliminado cinco años antes:
Actualmente es el acceso principal al edificio, pero al menos hasta mediados del siglo XIX sabemos que la entrada al templo era la orientada al mediodía, por la llamada “Citara”.
Para analizar los interesantes elementos vegetales y animales que decoran los capiteles corridos de la portada gótica del lado del evangelio, seguiremos principalmente la obra de José Sánchez Ferrer Un memorial de finales del gótico. Arquitectura y relieves de la iglesia de la Trinidad de Alcaraz, ilustrado con fotografías de multitud de detalles escultóricos y arquitectónicos, realizadas por Santiago Vico Monteoliva.
• 3 - Hojas de ranúnculo. Aunque bastante erosionadas, pueden distinguirse hojas de ranúnculo. Estas hojas se solían representar con forma cuadrangular con tres lóbulos .
• 4 - Friso vegetal ¿adormidera?. A la izquierda se distinguen dos flores por lo que creemos que se trata de un tallo de adormidera con flores, aunque el desgaste sufrido por el paso del tiempo no nos permite identificarlo con seguridad. Por el tipo de tallo, con hojas finas y alargadas, esta es la opción que nos parece más aceptable, aunque también podrían ser frutos tales como racimos de uva o piñas.
• 5 - Mixtura de elementos vegetales, seguramente roble por el rizado que se observa en la parte mejor conservada, y a la derecha, lagarto o salamandra y serpiente, que parecen luchar. Estos mismos dos reptiles (o reptil y anfibio en el caso de ser una salamadra) están esculpidos en uno de los capiteles góticos de la portada de la Iglesia de San Sebastián de Villapalacios.
• 6 - Rama de roble a la que le falta un fragmento
• 7 - ¿Cardinas?, elemento ornamental muy habitual en la arquitectura gótica.
• 8 - Rama de roble y bellotas. Tallo y hojas de roble, en el que en su parte izquierda se aprecian perfectamente dos bellotas y otra en su extremo girado (ver fotografía anterior).
Todos estos elementos, característicos del gótico final, tienen una simbología que pasa desapercibida para nosotros pero que para los fieles del siglo XV y XVI tenía un significado religioso:
Roble: Es un árbol robusto y duradero y por ello simboliza la fuerza de la fe y de la firmeza ante los reveses de la vida.
Ranúnculo: Es una planta venenosa y por ello simboliza la muerte, pero por su gran capacidad de brotar simboliza la resurrección. Es un motivo muy utilizado en capiteles góticos de toda Europa.
Cardinas: Es otro elemento típico de la decoración del arte gótico y aunque algún autor lo asocia a la redención, se considera un motivo de carácter ornamental.
Adormidera: En la antigüedad clásica simbolizaba el sueño y el olvido y por ello, los cristianos lo asocian al paso de la vida terrena a la eterna.
Serpiente: Desde el Génesis tiene connotaciones negativas, representando a Satanás y simbolizando las tentaciones. En algún caso se la considera por valores positivos, como en el pasaje en que Jesús tras el elegir a los doce apóstoles, les aconseja ser prudentes como serpientes, pero en general, para los cristianos la serpiente simboliza el mal, las tentaciones o al mismo Satán.
Lagarto: El hecho de que cambie su piel una vez al año le hace ser símbolo de la renovación y la resurrección. Además, como es un animal que busca la luz del sol, representa la búsqueda de la luz por el alma.
Salamandra: En la Edad Media se creía que la salamandra soportaba el fuego sin sufrir daños, por lo que en el arte gótico simboliza la capacidad del ser humano para soportar las tentaciones y seguir un camino de virtud.
Por tanto la lucha entre lagarto o salamandra y serpiente representada en el capitel de la iglesia de Bienservida simboliza la lucha entre la virtud y las tentaciones, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas o entre la resurrección y la muerte.
Está situada en el lado de la epístola y fue la entrada principal al templo durante siglos; a mediados del siglo XIX todavía lo era. Es una portada renacentista bastante sobria, con escasos motivos geométricos, similar a la de la iglesia de Viveros, aunque de peor factura. Por tanto, como la de la Plaza de la Constitución, esta portada también es anterior a la reconstrucción de la iglesia de 1680.
En la mitad inferior, un arco de medio punto con moldura, apoyado sobre impostas que rematan la parte superior de las jambas, da acceso al templo. Arco y jambas quedan delimitados por dos pilastras que a partir de las impostas, están formadas por tres hileras de rectángulos. El arco queda rematado por un entablamento sobre una moldura lisa, con friso donde los triglifos se sustituyeron por rectángulos al estilo manierista. El vano es de 2,05 por 4 metros.
Sobre la cornisa se sitúa una tosca hornacina avenerada y un frontón curvo. En esa hornacina, hasta fechas recientes se encontraba la imagen en piedra del siglo XVI del titular de la parroquia, San Bartolomé, a la que le faltaba la cabeza, como se muestra en la fotografía, de 1979. Actualmente se ha sustituido por una imagen moderna del mismo apóstol, en una piedra blanca que rompe con la estética del conjunto.
Por la mala calidad de los materiales y su exposición a los elementos, está muy deteriorada, sobre todo en su parte inferior
En el muro de la capilla mayor que da a la calle del Cura, iluminando el altar mayor de la iglesia, se abre una bella ventana plateresca.
Por su parte interior esta ventana es mucho más sencilla, aunque sin abandonar el estilo del exterior. El vano tiene a ambos lados dos jambas lisas, con dos finas columnas adosadas a ambos lados de la ventana. Una venera en el tímpano, apoyada sobre impostas, queda delimitada por su parte superior por un arco de medio punto con molduras lisas.
Esta ventana en el lado de la Epístola, mucho más sobria en su factura, también aporta luz al presbiterio.
En la planta baja de la sacristía, dos ventanas se abren al exterior. Se trata de dos aspilleras abocinadas con arco de cierre en una sola pieza (sillar) con escotadura circular en la clave. Una de ellas se amplió posteriormente con el fin de dar luz a la sacristía pero la obra tiene un acabado realmente grosero.
En la planta superior de la sacristía, las ventanas exteriormente son sencillos vanos rectangulares. Sin embargo, por el interior presentan una estructura arquitectónica curiosa y poco conocida. Se trata de dos festejadores, también llamados cortejadores, construidos en cada una de las ventanas de la sacristía, una de las partes más antiguas que se conserva en el templo, construida a principios del siglo XVI.
Vano rectangular en la fachada sur abierta en el muro de mampostería con recercado de sillares, que aporta luz al coro. En el sillar que forma el dintel, se grabaron dos circunferencias concéntricas que para nosotros tienen un significado desconocido. Por el interior presenta bastante abocinamiento con el fin de aprovechar mejor la luz que entra por el vano.
La capilla mayor de la iglesia de San Bartolomé es de época renacentista. Tiene planta cuadrada de planta 12x12 metros, con contrafuertes exteriores; los dos del testero en ángulo de 45º respecto del mismo. Los contrafuertes están alineados con los cuatro puntos de apoyo de los arcos y de la bóveda de crucería, para redirigir y contener los empujes laterales de la misma lo que le da una robustez al conjunto que ha permitido que se conserve tal y como se construyó hace 500 años.
La bóveda, todavía de características góticas, es estrellada con una clave central, cuatro claves secundarias en el cruce de los nervios principales y otras doce en el resto de intersecciones. Esta proporción 1/4/12 nos es familiar en toda la simbología de la época y creemos representa a la iglesia, como también sucede en el retablo, con una clave central que soporta toda la estructura, Cristo, cuatro claves secundarias que representarían a los evangelistas y doce más que recordarían a los apóstoles, formando un entramado que sería la base de la iglesia. Esta bóveda gótica, sin embargo, se apoya en cuatro semipilares adosados renacentistas basados en modelos clásicos:
Los dos semipilares junto al retablo presentan capitel corintio encastrado con hojas de acanto y voluta. Por encima del arquitrabe, se encuentra una cornisa con dentellones. Sobre esta estructura se sustenta el arranque de los nervios.
Los semipilares junto al arco toral tienen una estructura similar pero mucho más sencilla al estar ocultos a la vista de los fieles.
De especial interés son las dos puertas que dan acceso a la sacristía desde el presbiterio. Se trata de dos puertas platerescas divididas en cuatro casetones cada una. En los superiores hay dos tondos circulares con bustos en relieve de San Pedro y San Pablo, ambos con su iconografía clásica: San Pedro es representado como un hombre maduro con barba y calvo con unas llaves en la mano; San Pablo igualmente barbado y con una espada en alusión a su muerte, ya que fue decapitado en Roma el mismo día que San Pedro fue crucificado. Por encima de cada uno de ellos se esculpieron dos cabezas de querubines aladas, motivo muy característico de la época. Los tres casetones inferiores contienen diversos elementos geométricos.
Como se ha explicado más arriba, esta parte de la iglesia se reconstruyó en 1680 desde los cimientos. La obra es de mampostería excepto en recercados y esquinales que son de sillería y fue realizada por Juan Ruiz Hurtado García, maestro cantero de Villanueva de los Infantes.
El coro elevado fue construido a los pies de la iglesia, haciendo coincidir el nivel del suelo con la altura de la entrada a la escalera de caracol de la torre vigía-campanario, a la que se acede por este coro, unos tres metros por encima del nivel del suelo de la iglesia.
Tanto la estructura del coro como la cancela de cuarterones que da acceso al templo de Bienservida guardan un gran parecido con los de la iglesia gótica de Riópar:
Desde nuestro punto de vista, la torre vigía que hoy es la base del campanario se habría construido a la vez que la cerca de la villa en el siglo XV con fines defensivos y una vez que cayó en desuso en el siglo XVI, al ser una época de mayor estabilidad, fue reutilizada como campanario. Es una torre de planta semicircular con muros de mampostería concertada, de unos seis metros de diámetro y se conserva hasta una altura de unos trece metros desde el actual nivel del suelo.
Por sus características es una construcción posterior al resto de la iglesia, seguramente del siglo XVIII. Está construida en el lado de la Epístola y se accede por un arco de medio punto, cerrado con una reja de hierro forjada en 1895. Consta de una dependencia principal con cúpula semiesférica a la que se añade un tambor con molduras geométricas que descansa sobre cuatro pechinas. Los dos espacios anexos disponen de ventanas con vidrieras modernas que iluminan la capilla. Los muros están decorados con molduras y el intradós de los arcos de medio punto con una greca clásica.
La Virgen de Turruchel tiene dedicado un retablo en el espacio central de esta capilla, sobre un banco de mármol, con una hornacina central para la imagen.
La primera de las capillas eliminadas en 1984 estaba dedicada a la Virgen del Rosario, que se situaba en un pequeño retablo barroco que actualmente está situado en el muro del evangelio de la nave. En el remate del retablo había una imagen de San Antonio Abad. En dicha capilla se encontraba también la llamada Virgen de la Piña sobre una sencilla repisa adosada al muro.
En una pequeña capilla junto a la sacristía se conserva la imagen de Jesús Nazareno, realizada en 1955.
BIENES de interés cultural. Toledo : Junta de Comunidades de Castilla - La Mancha. Fichas ; 24 cm. 1990.
Introducción
Construcción de la iglesia
El hundimiento del 2 de mayo de 1679
Reformas en el siglo XX
La reforma de 1984
Declaración de la iglesia de San Bartolomé como BIC (Bien de Interés Cultural)
Elementos arquitectónicos del edificio
1. Portada Norte (Abierta a la Plaza de la Constitución).
2. Portada Sur (Abierta a la "Citara").
3. Ventana plateresca de la capilla mayor. Lado del evangelio (Calle del Cura).
3.a) Exterior
3.b) Interior
4. Ventana de la capilla mayor. Lado de la epístola ("Citara").
5. Ventanas de la sacristía.
5.a Planta inferior.
5.b Planta superior.
6. Ventana del coro en fachada sur.
7. Capilla mayor.
8. Nave.
9. Coro.
10. Campanario.
11. Capilla de la Virgen de Turruchel.
Imágenes de interés.
1. La Virgen de la Piña.
2. Jesús con la Cruz (Jesús Nazareno).
Bibliografía
Es un templo de nave única con su cabecera orientada al Este, que cierra la plaza de la Constitución por su lado Sur.
Sus dimensiones son notables, teniendo una planta de unos 39 por 12 metros, sin contar con la sacristía, anexa a la capilla mayor, de unos 5,5 por 11 metros. La capilla mayor es de planta cuadrada de 12 por 12 metros y la nave tiene otros 27 por 12 metros más. Al pie, está integrada en la construcción una torre vigía más antigua de planta semicircular, de unos 6 metros de diámetro. A esta torre se superpuso en el siglo XVI, para construir el campanario, un cuerpo en forma de prisma de base cuadrada que en sus cuatro caras dispone de vanos con arcos de medio punto donde se sitúan las campanas del templo.
Los muros son de sillería en la capilla mayor y la sacristía; también se usan sillares en los esquinales y recercados. El resto del edificio es de mampostería.
Sillares en esquinales y recercados
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Es posible que tenga su origen en una iglesia anterior, de la que seguramente se conserva algún fragmento de muro en la zona del campanario, alguna talla como la de San Bartolomé o la de la Virgen María en la calle central del retablo y posiblemente la primitiva pila de bautismo hoy utilizada como pila de agua bendita junto a la columna que sustenta el coro.
Vista de la nave, capilla mayor y retablo
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Lamentablemente el archivo parroquial se perdió y no se conoce, por ahora, documentación que explique el origen del templo. A través de la observación de características arquitectónicas como la bóveda de crucería de la capilla mayor, las ventanas aveneradas, la portada gótica de la plaza de la Constitución, pero ya con arco de medio punto, o la portada que da a la llamada “Citara” de características renacentistas, que analizaremos más adelante, podemos situar la época de terminación de la iglesia en la primera mitad del siglo XVI.
Luis Guillermo García-Sauco (ver Bibliografía) sugiere que la iglesia quizá pudo haberse planteado originariamente como un templo de nave única con arcos de diafragma, como en Villapalacios o Riópar, pero que luego tras su reconstrucción del siglo XVII fueron sustituidos por abovedamientos de cañón.
Iglesia de Villapalacios con arcos de diafragma
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Ambas tuvieron en su día una bóveda de crucería cubriendo el presbiterio, aunque en Villapalacios se desplomó en 1755 por los efectos del terremoto de Lisboa, y una nave que en Bienservida pudo dividirse en varios tramos con arcos diafragmáticos de cantería y tal vez contrafuertes exteriores como en Villapalacios. Esta nave de Bienservida, como veremos, se derrumbó y fue completamente reconstruida en el siglo XVII.
De aquella iglesia del siglo XVI se conservan algunas partes como la cabecera, con la capilla mayor de planta cuadrada y muros de sillería, que alberga el retablo bajo una bóveda de crucería gótica con subclaves en la intersección de los nervios. El presbiterio se ilumina a través de dos ventanas con venera tanto en el exterior como en el interior.
La sacristía, también fabricada con muros de sillería, conserva detalles de la época como los festejadores en las ventanas de la planta superior. Ver en esta web Festejadores en las ventanas de la sacristía de la iglesia de Bienservida (s. XVI)
También es del siglo XVI el cuerpo añadido sobre la primitiva torre vigía de planta semicircular para conformar el campanario, en forma de prisma de base cuadrada con arcos de medio punto en las cuatro caras del cuerpo de campanas.
Otros elementos del siglo XVI son las portadas, tanto la de la plaza, abocinada con arquivoltas de medio punto y finas columnas con capiteles corridos con decoración vegetal, como también la que entonces era la portada principal de la “Citara”, de sobrio diseño renacentista, situada entre dos contrafuertes, con un arco de medio punto sobre el que se esculpió un sencillo entablamento, por encima del cual se sitúa en la parte central una hornacina con venera, coronada por un frontón curvo que acogía la imagen de San Bartolomé, titular de la parroquia.
Cruces tipo grafiti en los muros de la iglesia de Bienservida
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Debido a ese hundimiento el 2 de mayo de 1679, la nave de la iglesia se reconstruyó en los meses siguientes, derribando los restos que habían quedado en pie y los nuevos muros se “sacaron desde los cimientos”. La reconstrucción de esa parte de la iglesia se le encargó a Juan Ruiz Hurtado García (Ver RUBIO MARTÍNEZ, C.J.) , el último de una saga de maestros canteros de Villanueva de los Infantes.
En septiembre de 1679, el licenciado Marcos Cabrera Molina, visitador de Alcaraz, mandó que se hiciera un “tabique del grueso del arco toral” con el fin de cerrar la capilla mayor para “defensa y reparo del retablo del altar mayor en el interín que se hace (la obra de la nave)”, lo que permitió que el retablo haya llegado hasta nuestros días en mejores condiciones de conservación.
A esta altura se construyó un muro para proteger el retablo mientras se reconstruía la nave
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El suelo del coro se construyó a la altura de la entrada a la escalera de caracol de la primitiva torre de planta semicircular. Se sustenta sobre dos vigas maestras de madera (jácenas) apoyadas en zapatas y una columna central de piedra y canes en los extremos. La balaustrada también es de madera.
El subsuelo de la nave se utilizó hasta el siglo XVIII como cementerio para enterrar a los fallecidos. En 1566, se decidió prohibir la venta de sepulturas en propiedad en el suelo de las iglesias, salvo que se tuviese una licencia especial y excepcional, dado que de no hacerlo, podría haberse dado el caso de no poder enterrar a aquéllos fallecidos que no tuviesen una en propiedad por falta de espacio. También se prohibió dar sepultura en las gradas o bajo el altar, ni depositar nada sobre las tumbas, salvo en las celebraciones relacionadas con el sepultado en ella –novenario, honras, cabo de año, etc.-.
Para iluminar la iglesia existían unas lámparas votivas de aceite fabricadas en bronce, suspendidas de la bóveda. Estas lámparas se sustituyeron y ya en 1945 la iglesia tenía iluminación eléctrica mediante una lámpara de araña y cinco globos (Ver CASTILLO MORALES, R.). Esas lámparas de bronce actualmente se encuentran en la Ermita de Turruchel.
Lámpara de aceite de la iglesia, actualmente en la Ermita de Turruchel
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En 1974, ya se había sustituido el antiguo suelo de madera por otro de terrazo, adosando a los muros de la nave un zócalo de madera perimetral de poco más de un metro de altura, elaborado con los restos del suelo de madera retirado. Por entonces se retiró también una rueda de campanillas situada sobre la puerta de la sacristía. En esa época, las paredes de la capilla mayor seguían enlucidas, pero se habían pintado de blanco.
Se pueden ver fotografías de estas etapas en Reformas en la iglesia de San Bartolomé de Bienservida a partir de 1844
En la imagen que sigue, tomada del Catálogo de BIC de la JCCM, que aunque no está fechada será aproximadamente de 1983, se muestra el estado de la fachada norte de la Iglesia de San Bartolomé de Bienservida, antes de la controvertida reforma de 1984.
Iglesia de San Bartolomé de Bienservida desde la Plaza de la Constitución. 1983
Fuente: Bienes de interés cultural. Toledo: Junta de Comunidades de Castilla -La Mancha. Fichas
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Estructura de la iglesia de San Bartolomé de Bienservida antes de la reforma de 1984
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En ese lado existian dos capillas con dos ventanas cada una, abiertas hacia la calle del Cura, que daban luz a las capillas y también a la nave del templo. Una de ellas, la primera desde la entrada, estaba dedicada a la Virgen del Rosario y su arco de entrada se distingue perfectamente en la fachada. Esta capilla posiblemente databa del momento de la construcción del muro de mampostería en el que se inserta el arco, fechado en 1680.
Arco cegado de entrada a la capilla de la Virgen del Rosario, demolida en 1984
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La primera de esas capillas estaba dedicada a la Virgen del Rosario, que se situaba en un pequeño retablo barroco, actualmente instalado en un lateral de la nave. En el remate del retablo había una imagen de San Antonio Abad. En dicha capilla se encontraba también la llamada Virgen de la Piña sobre una sencilla repisa adosada al muro.
Retablo de la Virgen de la Piña en 2023
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En la zona más cercana a la torre (entrando desde la plaza, a la derecha) también ha desaparecido una pequeña dependencia a un nivel inferior al del resto de la iglesia, donde se encontraba la pila de bautismo. También se eliminó el antiguo reloj que había delante del campanario con la esfera hacia la plaza y con una pequeña espadaña y se abrió el arco de la fachada oeste del campanario que por entonces estaba cegado.
Se dice que la cubierta es “en general a dos aguas (en la torre a cuatro y en algunos cuerpos adosados a una)” pero la cubierta de la cabecera se había transformado de dos a cuatro aguas.
En cuanto a los contrafuertes, se dice que “Los contrafuertes que aparecen en su exterior, en la cabecera y los lados de una de las portadas, también se cubren con tejas”. Estas tejas ya se habían retirado en 1989, fecha de esa publicación, incluso se habían eliminado dos pequeños contrafuertes que reforzaban el hostigo que hay entre las dos cubiertas de la nave (ver foto de 1983).
También se menciona el añadido en la torre para colocar el reloj, eliminado en 1984, así como que la nave recibe luz “por vanos abiertos en la misma nave, como en las capillas laterales”. De las capillas demolidas, se dice que “A ambos lados de las naves se abren dos capillas; éstas se cubren de diversa manera: dos con cúpula sobre pechinas, una con bóveda vaída, etc.”.
1. Portada Norte (Abierta a la Plaza de la Constitución).
Portada gótica (Plaza de la Constitución)
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Esta portada se encuentra en el lado del Evangelio y por sus características su construcción debió realizarse a finales del siglo XV o principios del XVI y, por tanto, es anterior al hundimiento de la iglesia en 1679, por lo que debió incorporarse a los muros con motivo de la reconstrucción de finales del siglo XVII.
Es una portada del gótico tardío pero ya con arco de medio punto, característico del arte renacentista. El vano es de 2,05 metros de anchura y 3,05 metros de altura.
La portada tiene seis finas columnas a cada lado, con basas muy deterioradas por la exposición a los elementos y fustes lisos, adosadas a las jambas que son abocinadas. El arco de medio punto está formado por seis arquivoltas en gradación, que nacen de unos capiteles corridos decorados con motivos vegetales. Cada motivo vegetal corresponde al nacimiento de dos arquivoltas. Este tipo de capitel es típico del arte gótico.

Numeración de los capiteles para su interpretación
Pese a su deterioro por el paso del tiempo, ya más de cinco siglos desde su construcción, todavía es posible identificar, aunque a veces de forma dudosa, muchos de los elementos esculpidos en los capiteles, todos ellos muy característicos del arte gótico final.
De izquierda a derecha, a nuestro juicio, se distinguen los siguientes elementos:
• 1 y 2 - Mixtura de elementos de roble, con flores con pétalos rizados.
Portada renacentista de la "Citara".
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Construida entre dos contrafuertes, se compone de dos cuerpos:
Portada renacentista de la Citara en 1979.
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Ventana plateresca de la capilla mayor (Calle del Cura, aspecto exterior)
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Se trata de una ventana abocinada con vano rectangular y jambas lisas, a través de la cual entra luz al presbiterio.
En la parte superior, un arco de medio punto abocinado con baquetas (molduras lisas), apoyado en una imposta muy deteriorada, rodea a una gran venera en el tímpano, tallada sobre una cornisa que forma el dintel de la ventana.
A los lados, la ventana tiene dos pilastras cajeadas, con florones en la base, dentro de tondos (flor de cuatro pétalos a la izquierda y de ocho en la derecha). Sobre cada una de las pilastras se sitúan sendos flameros, a ambos lados del arco de medio punto.
Una repisa apoyada en dos ménsulas simula sustentar la ventana.
Como indica Aurelio Pretel en Obra tardía, póstuma, perdida, atribuida y no documentada de Andrés de Vandelvira (pg. 92) , el uso de pilastras cajeadas y flameros recuerda otras obras de Vandelvira, aunque esta similitud también podría obedecer simplemente a modas de la época.
Ventana plateresca (Calle del Cura, aspecto interior)
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Ventana de la capilla mayor. Lado del evangelio ("Citara"). Aspecto exterior.
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Ventana de la capilla mayor. Lado del evangelio ("Citara"). Aspecto interior.
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Por el exterior se trata de una sencilla ventana abocinada con jambas y arco de medio punto lisos y venera en el tímpano.
Por el interior está más elaborada y la venera se apoya sobre impostas y mochetas que cierran un dintel sólo visible desde dentro del templo. Las jambas abocinadas están formadas por pilares adosados lisos.
5.a Planta inferior.
Ventana de la sacristía. Planta inferior.
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Ventanas de la sacristía (fachada).
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Festejador en una de las ventanas de la sacristía. Planta superior.
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Estos festejadores consistían en aprovechar el grosor de los muros para construir un banco de piedra a cada lado de la ventana unido a la pared. Estos bancos permitían sentarse y aprovechar la luz natural al máximo para leer o hacer trabajos manuales, pero también para conversar o mirar al exterior.
En el caso de la sacristía de la iglesia de Bienservida, al tratarse de muros con mucho espesor, para aumentar la luz que entra desde el exterior y más en este caso en que las ventanas tienen orientación al mediodía, tanto las jambas (laterales del hueco) como el dintel capialzado (que convierte el dintel recto de la ventana en un arco en la parte superior) se construyen aumentando el hueco hacia el interior (abocinamiento). Con esto se consigue aprovechar al máximo la luz natural para iluminar este espacio.
Ventana del coro en fachada sur. Recercado de sillares.
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Contrafuertes exteriores que dan estabilidad a la capilla mayor.
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Bóveda de crucería sobre el presbiterio.
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Capiteles clásicos en semipilares del muro de la epístola de la capilla mayor.
Puertas de acceso a la sacristía desde el presbiterio.
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Relieve con el busto de San Pedro, con su iconografía habitual,
hombre maduro con barba y calvo con unas llaves en la mano. Encima dos querubines.
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Nave de la iglesia desde los pies.
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La planta es rectangular de 27x12 metros con una sola nave. En origen existían dos capillas laterales en el lado del evangelio, pero fueron demolidas en 1984. Se conservan las capillas del lado de la epístola que se construyeron más tarde, seguramente en el siglo XVIII.
El cuerpo de la nave está dividido en cinco tramos con dos lunetos cada uno, divididos por arcos fajones con pilastras. La iluminación natural del templo se logra a través de ventanas en la capilla mayor, en las capillas laterales y en la nave a la altura del coro.
La división entre capilla mayor y nave es mediante un arco toral de medio punto sustentado en dos sencillas columnas sobre plinto adosadas a los muros mediante pilastras.
Coro elevado a los pies de la iglesia.
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El coro se apoya en dos vigas maestras de madera (jácenas). La exterior, en su punto central descansa en una columna de piedra con zapata de madera, con unos cilindros en sus dos lados a modo de toscas volutas. En los dos extremos (muros norte o del evangelio y sur o de la epístola), la viga principal se apea (apoya) en dos canes de madera con cilindros en su extremo igualmente simulando volutas. La viga maestra trasera adosada al muro oeste, en su punto central tiene otra zapata que descansa sobre un semipilar igualmente adosado al muro, mientras que en sus extremos, está apeada directamente en los muros del evangelio y de la epístola.
Zapatas y canes sobre los que descansan las vigas maestras del coro.
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Sobre esas dos vigas maestras se apoyan un conjunto de vigas perpendiculares (jaldetas) que son la base de la plataforma que constituye el suelo del coro. Encima de la viga maestra, un canecillo central y doce más a cada lado (nuevamente encontramos el simbólico número 12 en un elemento de la iglesia) sustentan una balaustrada de madera, que delimita el espacio del coro.
Delante de la columna central de piedra, se encuentra la que seguramente sea la primitiva pila bautismal de la iglesia.
Adosado a la pared oeste se conserva lo que queda de un órgano que desapareció y que pudo ser instalado en el siglo XIX.
Columna sobre la que se apoya la viga maestra del coro mediante una zapata.
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Coro y cancela de la iglesia gótica de Riópar.
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Campanario de la iglesia.
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El acceso a la parte superior de la torre se hace a través de una puerta situada en el coro de la iglesia a algo más de tres metros sobre el nivel del suelo –cuatro respecto del nivel de la plaza- que da acceso a una escalera de caracol. Esta escalera termina en la base del añadido de planta cuadrada, construido sobre la superficie de la torre vigía. Desde este nivel se sube al cuerpo de campanas por una escalera recta en dos tramos que forman un ángulo recto (ver croquis).
Croquis con la estructura de la torre vigía (gris) que se reutilizó en el siglo XVI como campanario.
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Retablo de la capilla de la Virgen de Turruchel.
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Virgen de la Piña.
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Como se muestra en la imagen, actualmente, tras la restauración de 2006, este retablo barroco, situado en el lado izquierdo de la nave (el del Evangelio) alberga la imagen de la Virgen de la Piña y está rematado por una tabla representando la Adoración de los Pastores. Esa restauración consistió en devolverlo a su estado original eliminando una capa de pintura moderna que se había aplicado en el siglo XX para resaltar los detalles de las columnas salomónicas y de otras partes del retablo, con un colorido variado, casi estridente y muy distinto del original.
La imagen de la Virgen de la Piña es una bella talla de Virgen con Niño del siglo XVI, que en su mano derecha porta un fruto, que siempre se ha pensado que era una piña, aunque evidentemente no lo es. Actualmente, parece haber cierto consenso en que este fruto, tal y como propuso mi padre, Tomás Martínez, es un ramo de sorgo.
Jesús con la Cruz (1955)
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Esta interesante imagen se adquirió con los ingresos obtenidos con representaciones teatrales, rifas y colectas. (Bienservida en sus docs. Pg. 376). Es obra del imaginero español José María Sánchez Lozano (1904-1995). Sánchez Lozano nació en Pilar de la Horadada (Alicante) y tiene obras repartidas por Murcia, Alicante, Almería, Granada y Albacete. Sánchez Lozano solía trabajar la madera policromada, siguiendo la escuela de Francisco Salzillo, del que también restauró numerosas obras.
BOE 06/02/1991. Declaración BIC Iglesia San Bartolomé de Bienservida con categoría de monumento
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Y en www.bienservida.eu:
Cruces tipo grafiti en los muros de la iglesia de Bienservida
Festejadores en las ventanas de la iglesia de Bienservida (s. XVI)
Reformas en la iglesia de San Bartolomé de Bienservida a partir de 1844
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